El Obelisco de Montevideo

Al final de la Avenida 18 de Julio, en la confluencia con Bulevar Artigas, se encuentra el Obelisco, uno de los monumentos más representativos de la ciudad. Con una altura de 40 metros y realizado en granito rosa, rinde homenaje a los constituyentes de 1930. En las caras Sur, Norte y Oeste se levantan tres estatuas alegóricas de bronce emplazadas sobre basamentos de granito que representan la Ley, la Libertad y la Fuerza. A los pies de las estatuas tres grifos vierten agua en una fuente que rodea el monumento.

Parque de las Esculturas

El Parque de las Esculturas del Edificio Libertad, actual sede del Gobierno, se encuentra en un predio que antiguamente ocupaba la Quinta de los Caviglia, de la que aún sobrevive un importante grupo de ombúes junto a un pequeño parque de flora indígena. Durante el mandato del presidente Julio María Sanguinetti se decidió enriquecer el parque con importantes esculturas de grandes artistas uruguayos. Es así que conviven en armonía con la naturaleza obras de Manuel Pailós, Gonzalo Fonseca, Pablo Atchugarry, Francisco Matto, Octavio Podestá, Ricardo Pascale y otros escultores de fama internacional.

Palacio Salvo

Fue en su momento el edificio más alto de América del Sur y el más grande del mundo construido con hormigón armado.

Tan emblemático como el cerro que le dio nombre a la ciudad, desde su construcción e inauguración en los años veinte del siglo pasado, el Palacio Salvo, ubicado en la Plaza de la Independencia –la más céntrica e importante de Montevideo es considerado un símbolo de la capital uruguaya. La magna obra fue encargada por el industrial uruguayo Ángel Salvo y de allí su nombre al arquitecto italiano Mario Palanti, quien había construido el Palacio Barolo, en la ciudad de Buenos Aires, con el propósito de montar allí un complejo comercial y hotelero. Para que esto fuera posible, se debieron demoler varios edificios que se encontraban en ese solar, entre ellos el del café La Giralda, donde la orquesta argentina de Roberto Firpo, en 1917, estrenó el tango La Cumparsita, del uruguayo Gerardo Matos Rodríguez, apodado El Becho. Considerado como un verdadero himno nacional y de la música típica del Río de la Plata, La Cumparsita es el tango universalmente más conocido y del que se han grabado más versiones.