La Semana Criolla

En la ciudad de Montevideo, durante la semana en que la grey cristiana recuerda los últimos días de Jesús de Nazaret sobre la tierra, en el predio de la rural del Prado, desde el año 1925 se viene celebrando la llamada Semana Criolla. Son jornadas en las cuales los mejores exponentes de las más ricas tradiciones del campo uruguayo se instalan en la capital, para con sus costumbres y destrezas entusiasmar a miles de spectadores. Se trata de una fiesta única en su género, en la que se reivindica la figura del gaucho, y que tiene como eje central de la misma un
concurso de jineteadas, donde participantes procedentes de distintas localidades del interior uruguayo, Argentina y poblaciones vecinas del Brasil, confrontan su habilidad, respetando determinadas reglas, para mantenerse por más de 12 segundos sobre el lomo de potros salvajes. Este espectáculo, para el que se establecieron cuatro diferentes categorías –“pelo”, “basto”, “internacional en pelo” y “basto argentino”– y en el que también se premia a la mejor de las dieciséis tropillas de dieciocho caballos que participan, fue declarado “deporte nacional uruguayo”.
Complementan esta fiesta otras expresiones del folclore local y la venta de comidas típicas.